Mostrando entradas con la etiqueta Felicidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Felicidad. Mostrar todas las entradas

jueves, 26 de enero de 2012

Noche cerrada

Haces fuerza para abrir la reja de acceso a tu residencia, esquivando al viejo drogadicto borracho que, después de llamarte maricon, prosigue su camino trastabillando. A las cuatro de la mañana, a cuatro grados bajo cero y después de una noche de estudio, no estás para tonterías. Cruzas un par de palabras con el portero de la residencia, aprietas el botón de tu piso. Tras cruzar el pasillo solitario, abres con cuidado la puerta de tú habitación. Tú compañero duerme y no quieres despertarlo. Frotándote las manos para entrar en calor, dejas la mochila en su sitio y te quitas el abrigo en silencio, utilizando el móvil como linterna. Te sientas en la cama, y, pulsando un botón, la pantalla se enciende, mostrando unas palabras que antes no estaban ahí.
-"Bienvenido!"

Sonríes.

domingo, 26 de diciembre de 2010

La felicidad

Antes de todo, Feliz Navidad a los que leáis ésto y estos días tengáis un periodo espiritualmente intenso por tradición o por convicción, y a los que celebréis el triunfo militar de un alto mando, o le dediquéis éstos días al Dios Saturno, feliz Saturnalia. A los demás, no os aprovechéis xD.

La felicidad duradera no existe, ya que es una sensación que se produce gracias a una droga que producimos en el cerebro, y como todas las drogas, es adictiva. Sí, hacemos lo que sea por conseguir producirla. Comemos alimentos que lo estimulan, favorecemos las situaciones que ayudan a producirla... lo hacemos todo para conseguir esa sensación de placer, ese alivio del dolor. La naturaleza nos ha dotado de un mecanismo reproductor que implica la existencia de esta droga. Cuando copulamos, producimos un estallido de sustancia en nuestro cerebro, cuyo efecto se llama orgasmo. Esto es lo que hace tan deseable la cópula, y es uno de los motivos de que el ser humano pueda prescindir del instinto para reproducirse. También, en su calidad de droga, es adictiva, por lo que nos vamos acostumbrando a su sensación y haciéndonos más y más tolerantes. Esto se traduce en que cada vez necesitamos mayores dosis para recibir el mismo efecto. Esta es una de las razones por las cuales, el hombre no "está diseñado para ser feliz". Esta sustancia, al ser completamente natural y ser producida por el organismo, no tiene otros efectos secundarios que los ya mencionados. Es normal que la gente la produzca en su vida. Pero las cosas podrían ser de otra manera.
Si esta droga se comercializara, si la gente conociera su potencial neto sería un verdadero boom, sus vendedores serían multimillonarios, ya que... ¿ Quién no pagaría por conseguir un rato de felicidad?

Quien haya leído "A Brave New World", de Aldous Huxley (Un Mundo Feliz) Ya podrá nombrar a esa droga como el Soma, pero para los demás, en el mundo real no hay una sustancia específica, si no que es un grupo de hormonas denominadas Endorfinas.